Los fertilizantes orgánicos son sustancias que se obtienen a partir de materiales de origen vegetal o animal, y que se utilizan para mejorar la calidad y la fertilidad del suelo, así como para estimular el crecimiento y el desarrollo de las plantas. Los fertilizantes orgánicos tienen múltiples beneficios para el medio ambiente y la salud humana, ya que no contienen sustancias químicas sintéticas que puedan contaminar el agua, el aire o los alimentos.
Sin embargo, la producción de fertilizantes orgánicos suele requerir de instalaciones y equipos especializados, que pueden resultar costosos o difíciles de conseguir para los pequeños agricultores o los aficionados a la jardinería. Por eso, en este artículo te presentamos algunos equipos para fabricar fertilizantes orgánicos a pequeña escala, que son sencillos, económicos y eficientes.
## Compostador
El compostador es un recipiente donde se depositan los residuos orgánicos, como restos de frutas, verduras, hojas, césped, etc., y se les somete a un proceso de descomposición aeróbica (con oxígeno) por la acción de microorganismos. El resultado es un abono natural llamado compost, que contiene nutrientes esenciales para las plantas, como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y magnesio.
Existen diferentes tipos de compostadores, desde los más simples que consisten en un montón de materia orgánica cubierto con una lona o una malla, hasta los más sofisticados que tienen sistemas de ventilación, temperatura y humedad controlados. Sin embargo, para fabricar fertilizantes orgánicos a pequeña escala, se puede optar por un compostador casero, que se puede hacer con materiales reciclados como bidones, cajas de madera o plástico, o incluso neumáticos.
Lo importante es que el compostador tenga una capacidad adecuada al volumen de residuos que se generan, que tenga una tapa para evitar la entrada de agua o animales, que tenga orificios o ranuras para permitir el paso del aire, y que se ubique en un lugar sombreado y con buen drenaje. Además, se debe mezclar periódicamente el contenido del compostador para favorecer la aireación y la homogeneización del material.
## Lombricario
El lombricario es un sistema donde se utilizan lombrices de tierra para transformar los residuos orgánicos en un abono llamado humus o lombricompost. Las lombrices son capaces de digerir la materia orgánica y excretarla en forma de pequeñas bolitas ricas en nutrientes y microorganismos beneficiosos para las plantas. Además, el lombricario también produce un líquido llamado lixiviado o té de lombrices, que se puede usar como fertilizante líquido.
Para fabricar un lombricario se necesita un recipiente con tapa, que puede ser una caja de madera o plástico, un bidón o una maceta grande. El recipiente debe tener agujeros en el fondo y en los laterales para facilitar el drenaje y la ventilación. También se necesita un lecho o sustrato donde vivirán las lombrices, que puede ser tierra, hojas secas, aserrín o papel periódico picado. Por último, se necesitan las lombrices, que deben ser de la especie Eisenia foetida o Eisenia andrei, conocidas como lombrices rojas californianas.
El lombricario se debe ubicar en un lugar protegido del sol directo y de las lluvias, y se debe mantener una temperatura entre 15 y 25°C y una humedad entre 70 y 80%. Se debe alimentar a las lombrices con residuos orgánicos picados y sin sal ni vinagre, como frutas, verduras, cáscaras de huevo, posos de café o té. Se debe evitar darles carne, huesos, lácteos o cítricos. Se debe cubrir el alimento con una capa de sustrato para evitar malos olores y moscas.
## Biodigestor
El biodigestor es un dispositivo donde se fermentan los residuos orgánicos en ausencia de oxígeno (anaeróbicamente) por la acción de bacterias. El proceso produce dos productos: un gas llamado biogás, que se puede usar como combustible para cocinar, calentar o generar electricidad, y un líquido llamado biol, que se puede usar como fertilizante orgánico.
Para fabricar un biodigestor se necesita un recipiente hermético, que puede ser un tanque, un bidón o una bolsa plástica. El recipiente debe tener una entrada para introducir los residuos orgánicos, una salida para extraer el biol y una válvula para liberar el biogás. También se necesita un iniciador o inoculante, que es una sustancia que contiene las bacterias necesarias para iniciar la fermentación, como estiércol de vaca, de cerdo o de gallina.
El biodigestor se debe ubicar en un lugar soleado y con buen soporte, y se debe mantener una temperatura entre 25 y 35°C. Se debe alimentar al biodigestor con residuos orgánicos con alto contenido de agua y bajo contenido de fibra, como estiércol, orina, restos de comida o desechos vegetales. Se debe evitar darle residuos con antibióticos, desinfectantes o pesticidas. Se debe mezclar los residuos con agua en una proporción de 1:1 o 1:2.
Estos son algunos equipos para fabricar fertilizantes orgánicos a pequeña escala, que pueden ayudarte a aprovechar los residuos orgánicos que generas y a mejorar la calidad de tu suelo y tus plantas. Esperamos que te hayan sido útiles y que te animes a probarlos. Si tienes alguna duda o comentario, no dudes en escribirnos. Diferentes tipos de líneas de producción de fertilizantes orgánicos de pequeña capacidad, ir a https://www.xequipo.com/product/linea-de-produccion-de-fertilizantes-organicos-a-pequena-escala/